sábado, 8 de agosto de 2009

Oremos

Derrama, Señor, tu gracia en nuestros corazones, a fin de que, habiendo conocido, por la voz del Ángel, el misterio de la Encarnación de tu Hijo, podamos, por los méritos de su pasión y de su cruz, llegar a la gloria de la resurrección. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.

No hay comentarios:

Publicar un comentario