Padre tierno, que manifiestas tu poder de una manera admirable al perdonar y ejercer tu misericordia, infunde constantemente tu gracia en nosotros, para que, peregrinando hacia lo que nos prometes, alcancemos de tu gracia los bienes celestiales. Amén. Padre: concédenos alegría Padre y Señor, Dios nuestro, concédenos alegrarnos siempre en tu servicio, porque la profunda y verdadera alegría está en ser fiel a ti, autor de todo bien. Amén.
No hay comentarios:
Publicar un comentario